T: 18º
H: 66

25.08.2019

24/07/2019

Política

CRISIS DEL TRANSPORTE

Amaya impulsa subsidios a los pasajeros para terminar con los paros de colectivos

“El paro fue netamente político”, sentenció el precandidato a diputado, al tiempo que anticipó que el dinero no debe pasar por la Provincia, sino directamente acreditarse a un sistema similar al de la tarjeta SUBE
Ampliar (1 fotos)

Domingo Amaya en Radio Continental Tucumán

“Hay que terminar con los intermediarios”. De esta manera delineó Domingo Amaya la solución que propone para la crisis del transporte público de pasajeros que paraliza en estos tiempos a la provincia: pasar a un sistema similar al que utiliza la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y subsidiar directamente al pasajero.

El precandidato a diputado nacional visitó el estudio de Radio Continental Tucumán y se mostró tajante respecto de las huelgas de colectiveros que azotaron a la provincia. “El paro fue netamente político. El presidente (Mauricio Macri) llegaba acá y fue para desprestigiarlo, culpando a la Nación de que no mandaba los dineros. Las partidas llegan en tiempo y forma, pero en la última remesa había un faltante, que lo denunció el legislador electo Ricardo Ascárate”, dijo en diálogo con los periodistas Roque Galeano y Graciela Núñez, que conducen el programa “Arriba Continental”.

Amaya resaltó que es necesario cambiar el sistema de subsidios al transporte público para que los sueldos de los choferes se paguen al día y se terminen los paros. “Acá la plata llega a la Provincia y se distribuye a las empresas. Pero Buenos Aires, ningún empresario recibe el dinero, lo recibe la gente, porque va el beneficio directamente a la SUBE. Entonces, el usuario tiene cargados pasajes, pero los paga $ 11 o $ 14”, graficó.

El ex intendente de San Miguel de Tucumán remarcó que la solución es sencilla. “Acá yo implementé ya la tarjeta, pero no nos pudimos adherir entonces a SUBE porque no estaba implementado para todos, como hoy. Si nos adherimos, se acabó el problema. La plata no tiene que pasar por la Provincia, después por la cámara de empresarios y luego llegar a los dueños de líneas. Directamente, cuando llegue el subsidio, hay que habilitarles cuentas a las empresas, sin intermediarios. Ahí no va a haber más faltante”, remarcó.

Sin embargo, no rehuyó hablar del rol del empresariado. “El empresariado tiene su responsabilidad, es plata de nosotros, del pueblo. Antes, al dinero lo mandaba directamente la Nación, ahora se le manda a la Provincia para que subsidie a las empresas. Hay que hacer auditorías para ver quiénes fueron los responsables de este paro, que fue tremendo para todos”, analizó.

En la misma línea, Amaya cuestionó el manejo de las finanzas que ejerce el Gobierno de Tucumán. Recriminó con dureza que la gestión provincial tiene dinero paralizado mientras los pueblos padecen necesidades. “Tucumán tiene $ 5.000 millones en plazo fijo. Esos millones deberían estar volcados en obras, en cloacas, en agua potable. Hay lugares como Yánima o Los Pizarro, donde se toma agua de río, gente a quienes los pozos ciegos les rebalsa. Eso genera enfermedades y contaminación. El Gobierno Nacional ha montado una planta de tratamiento de líquidos cloacales en Las Talitas que ha dado solución a 130.000 tucumanos de Tafí Viejo. Al Gobierno Provincial se le ofreció un crédito muy blando de u$s 500 millones, hasta con subsidios, con años de gracia, con una tasa del 4%. Pero había que presentar proyectos y no se lo tomó a ese crédito. A esta hora tendríamos que tener en Tucumán obras por todos lados”, reclamó.

“La Nación está haciendo aproximadamente está haciendo 300 obras en Tucumán. ¿Y sabe qué es lo más importante? Que cuando los funcionarios presentamos estos proyectos, en el Gobierno Nacional nunca nos preguntan quién gobierna. Nunca. Nos preguntan si la obra le hace falta a la gente y nos dicen ‘vamos para adelante’. Y no sólo obras, también maquinaria, equipamiento. No se puede tener plazo fijo cuando hay tantas necesidades en el pueblo”, subrayó.

Ante los micrófonos de Continental, el precandidato profundizó el análisis económico de la provincia y la Nación. En especial, en lo referido a la crisis laboral que atraviesa el país. “Nadie puede estar cómodo cuando hay gente que necesita trabajo”, señaló. “El Gobierno Nacional tuvo acciones muy importantes cuando firmó el pacto fiscal con los gobiernos provinciales para que ellos puedan promover también el desarrollo de fuentes de trabajo mediante las Pymes. Se reconoció este 15% (de coparticipación) y además envía más dinero, por eso, hoy, todas las provincias están con superávit. Era para que se reduzcan los impuestos, algunos distorsivos y, en algunos casos, hasta la eliminación de algunos. Esto haría que las Pymes tengan un alivio y puedan mantener la mano de obra, que es lo más importante”, rememoró.

Sin embargo, lamentó que en Tucumán no se cumplió con la premisa nacional. “En nuestra provincia, en cambio, se aumentaron impuestos y otros no fueron eliminados, como estaba establecido”, remarcó.

Sin embargo, se mostró optimista respecto de las perspectivas laborales. “El Gobierno Nacional logró, después de varias décadas, ese gran acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Esto es abrir las puertas al mundo, a un mercado de 800 millones de personas. Pero, para eso, también tenemos que prepararnos en educación, en capacitación. La tecnología va haciendo que algunos trabajos vayan desapareciendo y otros mejorando. Motivar en la educación es el único camino que tenemos para adelante, porque acá se está trabajando para el futuro, para las nuevas generaciones. Se trata de afirmar bien nuestros cimientos para que los vaivenes laborales no vuelvan a golpear a nuestro país”, concluyó.

 


Recomienda esta nota:

Ranking